La coraza está creada por tensiones musculares y rigideces articulares, que alteran la fluidez de los movimientos naturales del cuerpo, dificultan la respiración, la circulación de la energía vital y del amor que nos habita.
- Flexibilizamos nuestros tejidos, permitiendo una amplitud de nuestros movimientos.
- Permitimos la liberación del potencial creador y de sanación que reposa en cada uno de nosotros.
- Llegamos a ser nosotros mismos y a disfrutar de la alegría de vivir.
- Nos facilita encontrar el impulso de vida y de amor.